Recopilatorio para un máster en sexología

Pues sí, después de una tremenda pelea con mis padres (sobre todo con mi madre, que no entendía qué me había dado este año), decidí usar un poco de lo que he acumulado en becas cursos atrás (no soy tan mal estudiante después de todo, ¿qué pensábais?) y hacerme un máster en una materia que realmente no tiene que ver mucho con mi carrera, pero en la que estoy muy interesado: la sexología. Como digo, mi madre ha pensado que en algún momento del verano me he vuelto un salido; mi padre, por su parte, piensa que esto me va a convertir en un experto en esos temas, así que ya me está viendo como el semental del pueblo más o menos. Así que dejémoslo como dato, y vayamos al punto.

Es que, realmente, el tema de la homosexualidad me tiene bastante curioso e inquieto, porque no dejo de notar que todo el mundo sale del armario: a este paso, se va a quedar vacío. Me gustaría pensar de verdad que la tolerancia y la normalidad hacia el colectivo LGTB  es una realidad y que esa es la razón, pero no me parece que sea así del todo. Entonces, ¿qué es lo que hace aparezcan gays y lesbianas por doquier? Tras unas cuantas respuestas un poco a la ligera, me dio por pensar: ¿es que se habrá convertido en una especie de moda? Ahí mi mandíbula se desencajó por la incredulidad, deseché el pensamiento a los pocos segundos, pero… volvió al poco tiempo, y desde entonces no se me ha ido.

Estoy rodeado de lesbianas xxx en mi facultad; no es sólo que las chicas sean homosexuales y lo digan y muestren en un espacio que debe ser liberal como es una universidad, eso no tendría nada de curioso: es que además se exhiben mientras se dan el lote, es algo tan escandaloso que incluso hay quién termina llamándoles la atención, y son capaces hasta de avergonzar a un hetero como yo, que ama los videos porno de tortilleras.  La verdad es que uno ya va un poco acojonado, ves a una chica que te gusta y casi te da miedo acercarte a ella, esperando que su novia boyera aparezca de alguna esquina; así que miras, remiras, vuelves a mirar, y casi hasta en el último segundo  no puedes apostar a que no va a aparecer (luego otra cuestión es si te la ligas, esa es otra incógnita en esta ecuación sexual, jeje).

Así que nada, tirando de este hilo, me he decidido a hacer este máster, y ando por internet recopilando información sobre el tema, y sobre todo sobre las lesbianas. La historia del lesbianismo no es demasiado espectacular, sobre todo porque parece que a todo el mundo le ha dado por ignorarlo, así, como punto de partida. ¿Porque cómo podía ser que una mujer se sintiera atraída por otra mujer, ellas que están programadas genéticamente para tener hijos, y que buscan hombres para ser madres lo antes posible? Eso no podía ser, alguna podía tener un desliz porque estaba confundida, era una guarra o le pagaban para ello; y ahí tenías la explicación que ha servido durante siglos y siglos.

Así que espero sacar en claro, después de que termine mi intenso próximo curso universitario, qué es lo que le ha dado a los homosexuales en general, y a lesbianas en particular, para de pronto gritar al mundo su identidad sexual con bombos y platillos. Entendería un poco de locura y cierto grado de exaltación ante tanto tiempo de represión, pero no estoy totalmente convencido de que ese sea el caso, o al menos no en toda su medida. Volveremos a hablarlo en unos cuantos meses.

 

Y a veces la vida, la mejor universidad…

La etapa universitaria es un período muy importante de nuestra vida, de eso no cabe duda alguna. Durante estos años, no sólo decidimos cuál es nuestra vocación en la vida, sino que también aprendemos qué cosas se nos dan mejor o peor, cuáles nos gustan y cuáles podrían convertirse en nuestra profesión de futuro, y qué clase de actitudes tendremos antes los problemas que nos vayan surgiendo día a día, si vemos esa época como un aprendizaje de ensayo para ello.

Sin embargo, y refiriéndome a esto último, no todos saben sacar partido de esta experiencia, pensando que solamente se trata de estudiar lo que pone en los libros o aprender las lecciones de los profesores sin aplicarlo a la realidad. Porque hay algo que no debemos olvidar, y es que no hay mejor escuela, instituto o universidad que la vida misma; parece una frase hecha y muy trillada, pero en realidad no puede ser más acertada, y si los estudiantes de hoy no lo tienen en cuenta, estarán perdiendo una gran oportunidad.

Desde luego, yo cada vez veo videos pornos gratis lo tengo más claro: hay cosas que sólo se pueden aprender viviéndolas, déjate de lecciones, apuntes o libros sobre el tema. ¿Acaso se podría aprender todo lo que se refiere al sexo sólo de forma teórica? Bastante improbable, porque, con todas las formas que hay de practicarlo, y todas las prácticas que a su vez pueden considerarse sexuales, es imposible que cada persona no tenga su propia manera de expresar su propia sexualidad: no hay universidad que te proporcione eso, que todos lo tengan claro.

Precisamente por esto, se puede considerar que los universitarios son en su gran mayoría unos graduados en porno; aunque no todos tienen los mismos conocimientos sobre la vida sexual. Puede que el acceso a internet haya tenido mucho que ver con eso, ya que puestos que es tan fácil tener porno a mansalva gracias a la red de redes, quizá tantos videos online y tantas películas xxx hayan acabado por darnos una imagen un poco distorsionada de lo que deben ser las relaciones sexuales; también ha pasado eso mismo con la imagen que los estudiantes de estudios superiores nos dan, pensando que son gente liberada y liberal, que pasa follando la mayor parte de su época universitaria, en una juerga continua (pero eso no explicaría cómo al final consiguen sacarse los títulos, ni que haya tantos que incluso sacan más de una carrera a la vez, ¿no es así?).

Puede que la teoría de los estudiantes sea aprender y aprender cuanto más se pueda de forma teórica, y desde luego desde este blog no podemos dejar de animar a estudiar y a esforzarse por aprender durante todos estos años lectivos;  pero nadie debe olvidar que la práctica y las experiencias vitales son muy importantes también. Se puede y se debe aprovechar la etapa universitaria para formarse , pero también es importante dedicar un tiempo a adquirir vivencias y experiencias, aplicando lo que hemos aprendido en la teoría pero también de lo que vivimos en carne propia. Y si hablamos de sexo, claramente lo de la carne propia se vuelve mucho más importante, diría más: es la clave de todo.

Y aunque sea algo trillado, incluso en estos aspectos hay personas más habilidosas que otras, por supuesto; así, también hay que aprender a acepta nuestros propios límites, y no intentar ser el mejor aplicando mitos absurdos o clichés que en ocasiones están bastante pasados de época y no se adaptan para nada a la realidad. Es mucho mejor aceptar las limitaciones que podamos tener, pero intentar mejorar con nuestras habilidades, que todos tenemos y todos podemos conseguir que sean mucho mejores, ya sea en el plano sexual, o en cualquier otro.

 

Las mejores universidades del mundo

Elegir la universidad que mejor se adapte a nuestras necesidades no siempre es fácil, sobre todo si eres estudiante de primer año y estás verde en estas cuestiones. Además,  si eres de un pueblo, a veces no tienes otras opciones entre las que elegir, aunque yo te aconsejaría que no te cerraras puertas; al fin, si de cualquier forma te desplazarás, o incluso puede que acabes buscando un lugar donde vivir fuera de tu localidad, lo mismo te da unos cuantos kilómetros más que menos, ¿no es así?

Pero aunque para los universitarios que empiezan en su primer año esto sea un asunto que tratan con cautela, para otros estudiantes más avanzados que ya han probado la vida de estudios superiores y ya tienen más experiencia, puede que el quid de la cuestión sea en verdad buscar una buena universidad, sin importar otras cuestiones íntimas como la cercanía,  el estar con conocidos o el no abandonar a la familia de forma brusca. No son una mayoría, es cierto, pero algunos de ellos quieren encontrar de verdad una universidad de prestigio, sin importar su localización ni tampoco el tema monetario (otro aspecto importante a tener en cuenta); ¿y sabes cuáles pueden ser las mejores opciones? Te traemos unas cuantas:

  • Universidad de Toronto, Canadá: Como el principal campus canadiense con más de 80,000 estudiantes, la Universidad de Toronto ha producido 10 ganadores del Premio Nobel, incluidos los primeros dos de Canadá.
  • Universidad de Michigan, EE.UU.: Además de haber contado entre sus estuidantes con ganadores del Premio Nóbel, Pulitzer y hasta de los Emmy, este centro de estuidos fue reconocida como la ciudad universitaria número 1 en 2010 por la lista Forbes.
  • Imperial College London, Reino Unido: De este enorme complejo universitario han salido 14 premios Nóbel; su facultad de Ciencia, Tecnología y Medicina no tiene rival en todo el mundo.
  • Universidad de Tokio, Japón: Situada en la ciudad más grande del mundo, esta universidad ha ampliado su oferta de cursos en inglés para atraer estudiantes de cualquier país; muchos ministros japoneses han estudiado allí.
  • Instituto Federal de Tecnología, Suiza: Conocido como el ETH, es una universidad líder en Europa; más de un tercio de su alumnado procede del extranjero, y está a punto de convertirse en una potencia técnica de referencia en todo el mundo. ¿Qué esperar del lugar donde estudió Albert Einstein?
  • Universidad de California, EE.UU.: Dedicada exclusivamente a las Ciencias de la Salud, la Universidad de California en San Francisco es la primera en el ranking de las instituciones que se dedican a una sola disciplina.

Aquí tienes una muestra de las mejores Universidades a las que puedesacceder; por supuesto, no es una tarea fácil, pero oye, sois universitarios: todo es posible.

Relación entre el sexo y el éxito académico

Para muchos universitarios este verano puede ser el último antes de empezar una nueva etapa de estudios superiores, o uno de varios en los que descansar después de un curso largo y agotador; todo depende del caso, pero está claro que lo más seguro es que la gran mayoría lo coja con todas las ganas de divertirse al máximo, ya haya sido merecido o no.

Quizá otro día hablaremos y discutiremos de las diversiones y entretenimientos preferidos de los jóvenes veinteañeros, pero está claro que uno de los más importantes es la actividad sexual. Quizá alguna gente los tilde de obsesos, depravados y faltos de moral, pero siendo objetivos, resulta que hace poco un estudio ha sacado a la luz unos resultados muy curiosos sobre el tema, así que quizá deberíamos pedir a nuestros hijos que practicaran más sexo si es que queremos que destaquen en sus estudios universitarios. ¿Cuál es la relación entra una cosa y otra? Sólo tienes que seguir leyendo.

Un estudio realizado en el Reino Unido ha demostrado la relación que hay entre tener una activa vida sexual y el desarrollo de la memoria. Sabemos de los múltiples beneficios que esta función natural tiene sobre nuestro organismo, sobre todo en lo que se refiere a prevenir el envejecimiento de las células de nuestro cuerpo, pero eso no es todo: además, una de las sustancias liberadas por el placer sexual, la dopamina, se asocia con la euforia y el bienestar corporal y mental, una situación óptima para rendir en cualquier actividad en la que nos veamos inmersos.

¿A alguien le extraña que unos chicos y chicas jóvenes, de buen humor y con buena memoria, sean capaces de sacar las mejores notas? Por supuesto, todo tiene que ir acompañado de esfuerzo académico y una actitud apropiada; pero según este estudio, parece que es una buena idea eso de animar a nuestros universitarios a que lleven una vida sana, y eso incluye el que practiquen sexo de forma regular (ni que decir que debe ser con ganas y por placer, no por obligación). De seguro, todo esto va a alegrarle el día a más de uno, ¿no te parece?

Aprendiendo a ser un universitario

Gracias sobre todo a las películas americanas, y a alguna que otra noticia en suelo patrio donde se ven los efectos de los macrobotellones y las fiestas universitarias, más de uno puede pensar que la vida de los estudiantes de grados superiores es un camino de rosas, llena de diversiones y aventuras… pero en realidad no es así. Puede que uno haya estado presionado en el último año de secundaria y piense que no puede haber nada peor, pero nadie imagina cómo es la vida de un  universitario hasta que se llega a ella, y quizá en ese momento se sienta abrumado por tanto cambio no sólo en lo que refiere a la forma de estudiar, sino lo que representa en la vida diaria de estos jóvenes (o no tan jóvenes, que hay de todo).

¿Te preguntas de qué estoy hablando? Pues aquí tienes algunas de las mayores dificultades a las que se tiene que enfrentar nuestros universitarios, y algunas claves que quizá puedan ayudar un poco:

  • Escoger una carrera: Aunque se presiona a los estudiantes desde años anteriores para que elijan la carrera a la que quieren dedicar sus vidas, deben saber que no tiene por qué ser así; se tiene derecho a cambiar siempre que se pueda, y la época universitaria también se puede tomar como un momento en el que reflexionar y tomar la decisión más adecuada para el futuro.
  • El final de la vida social: Equilibrar estudios y relaciones amorosas o de amistad puede ser un verdadero problema cuando uno entra en la maquinaria universitaria; siempre es complicado, pero lo mejor es aprovechar el tiempo e intentar adelantar en lo posible las tareas y trabajos de las respectivas asignaturas, para poder hacer frente a lo que surja en el último momento.
  • Falta de liquidez: Ya sea que tus padres paguen la carrera, que seas becario, o que tengas que trabajar para costear tus estudios, la vida universitaria se destaca por hacer que nuestros bolsillos siempre estén vacíos, y haya que racionalizar nuestros gastos. Si además el precio de materiales y tasas va en aumento como en los últimos años, esto se agudiza más, como comprenderás.
  • Criterios para las calificaciones: Son muchos los estudiantes de primer curso que, acostumbrados a tener notas altas durante la secundaria, se quedan un poco extrañados cuando ven que en la universidad apenas alcanzan el aprobado con mucho esfuerzo. Los profesores universitarios tiene su propio criterio a la hora de poner notas, y puede ser un estrés el adivinar lo que quiere cada uno, a base de estudiar durante horas y horas.
  • Comenzar desde cero: A veces, es imposible no frustrarse cuando uno se da cuenta de que de los millones de técnicas de estudio y conocimientos que uno ha adquirido durante años, no sirven para nada cuando se llega a la universidad. Son muchos los profesores que imparten su materia desde el principio, sin tener en cuenta lo que los alumnos han aprendido en años anteriores; así, uno tiene la sensación de tener que volver a empezar todo desde cero.

Seguramente hay muchas más, pero esto es sólo un ejemplo de las muchas trabas que los nuevos estudiantes universitarios pueden encontrar en sólo unos meses más.

No hay edad para ser universitarios

La mayoría de nuestros futuros universitarios ya conocen las notas  de sus pruebas de selectividad a día de hoy (siempre puede quedar algún despistado), y ahora sólo queda esperar que les acepten en las universidades en las que hayan pedido plaza. Este período es un poco estresante no sólo para los estudiantes, sino también para sus padres, que quizá puedan encontrarse con la sorpresa de tener que desplazarse más lejos de lo que pensaban y podría trastocar un poco su vida familiar.

Por supuesto, hay que ser positivos, y pensar que, en general, en nuestro país todo el que quiere estudiar puede hacerlo; con alguna que otra complicación,  es cierto, pero lo consigue más tarde o más temprano. Es algo que los chicos deben tener muy claro, y también sus padres, que suelen protegerlos por puro instinto paternal, pero a los que a veces estas cosas en realidad no acaban de afectarles, pues les parece un tema que no tiene que ver con ellos. Sin embargo, quizá les sorprendería saber la cantidad de universitarios de más de 30 años que acceden por primera vez a estudios superiores, muchos de ellos incluso ya con varios hijos a sus espaldas.

Pero el caso más curioso ha sido el de una madre y una hija en Florida, Estados Unidos, que han conseguido sentarse juntas para graduarse el mismo día de sus estudios universitarios. Gigi Bolt, una madre soltera que tuvo a su hija Katherine con sólo 16 años, decidió estudiar una carrera justo cuando su hija comenzaba también en la universidad; el resultado es que ambas terminaron sus estudios a la vez, y la sorpresa fue cuando supieron que sus ceremonias de graduación se celebrarían el mismo día, en el mismo lugar y la misma hora. Eso les permitió estar juntas durante toda la ceremonia, y celebrar con alegría este acontecimiento la una al lado de la otra.

Nunca es tarde para estudiar la carrera de tus sueños, como podéis ver, todo depende de tener ganas (bueno, no negaré que algunos ingresos extras tampoco vienen mal, sobre todo si eres padre de otros universitarios, jeje). Seguro que el recuerdo que guardarán esta madre y esta hija ya es para siempre, pero su ejemplo es una muestra de que, si uno no ha conseguido lo que quería a la primera, siempre hay más oportunidades para intentarlo.

De estudios a la «capital»

Parece que no hay mejor momento que el presente para comenzar un blog sobre un tema de rabiosa actualidad. ¿Cuál?, os preguntaréis. ¿El cambio de gobierno en España? ¿La entrada en prisión de los condenados en el caso Noos? ¿El Mundial de fútbol de Rusia? Podría ser cualquiera de ellos, pero no, mis objetivos no son tan  ambiciosos, sino mucho más modestos.

¿Sabéis cuántos estudiantes se acaban de examinar de la antigua Selectividad ( ahora EVAU, Evaluación de Acceso a la Universidad) en todo nuestro país? Bueno, yo tampoco sé la cifra exacta, pero deben ser algunos cientos de miles, y todos ellos, en el día de hoy, se deben estar comiendo las uñas de los nervios, pensando en qué nota habrán sacado tras tantos días de nervios y exámenes, si será la que necesitan para acceder a la carrera que quieren, y qué harán si no lo han conseguido. En estos días tendrán que hacer su primera gran decisión para el futuro, y aunque seguramente no será la última, para ellos parece la más importante, qué duda cabe; de su elección dependerá lo que ocurrirá en sus vidas durante los próximos años.

Pero la gran mayoría, si de verdad están interesados en estudiar y hacer carrera gracias a los libros, acabarán siendo universitarios, no hay duda alguna. Y ahí es justo donde quiero llegar, y donde empieza mi interés por realizar ese blog. Yo, como muchos otros miles de estudiantes que por fin consiguen acceder a los estudios superiores en nuestro país, viví toda mi vida en un pueblo de provincias, y cuando llegó la hora de hacer una carrera, tuve que desplazarme sí o sí a la capital; por suerte, yo no residía muy lejos de ella, y además pude quedarme a estudiar en mi  misma provincia, pero otros muchos no tienen tanta suerte: o tiene que hacer grandes desplazamientos por diversas cuestiones, o la facultad que les interesa se encuentra a gran distancia de su domicilio.

No es fácil salir de casa un día así como así, ya sea para recorrer unos cuantos kilómetros, o para desplazarte a otra ciudad, o incluso a otra provincia. En realidad, el clan de los «universitarios pueblerinos» es más grande de lo que parece, una verdadera multitud a la que se presupone debe saber cómo comportarse en ese hábitat extraño que es la vida universitaria. Pero no es así para nada, de hecho lo más natural es sentirse perdido por un tiempo, y ayuda bastante el poder compartir todas estas inquietudes con alguien. ¿No os lo parece también? Si la respuesta es sí, y estáis dentro de este grupo, ¿a qué esperáis para comenzar?

 

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